viernes, 27 de noviembre de 2020

La manipulación del sexo como arma revoluciona

La manipulación del sexo como arma revoluciona

Como es bien sabido, pues el hecho ha tenido ya amplia repercusión en prensa y radio, la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía ha distribuido en los colegios de nuestra región una denominada '«Información sexual para niños».

Se trata de un libro profusamente ilustrado, para que. como se dice vulgarmente, «entre por los ojos», que se pone a disposición de los escolares de ocho a doce años, en que se aborda con descarnada crudeza desde la detallada y morbosa descripción del acto sexual hasta la utilización de anticonceptivos, como los falsos vídeos de rapeporn que hay en la multitud de páginas webs de contenido para adultos que existe en internet.



Por respeto a los lectores no nos es posible reproducir los textos, con vocabulario a veces de burdel, ni las ilustraciones, tanto éstas como aquéllos claramente pornográficos. Las referencias que, sin incidir en el mal gusto o aun la abierta pornografía, pudiéramos hacer aquí con el intento de dar a conocer el contenido del libro siempre resultarían pálidas ante la realidad. Es preciso leerlo para comprobar hasta qué exigiremos se ha llegado.

Nadie discuta la necesidad en el mundo de hoy de una adecuada educación sexual, sin tabúes, ciertamente, pero también sin objeciones. El sexo es, sin duda un valor humano, ya que el hombre, por su propia naturaleza, es un ser sexuado. Consiguientemente, la educación de la capacidad sexual, como la educación tísica o la de la inteligencia, la sensibilidad o la voluntad, ha de tender a desarrollo integral y armónico del hombre para que éste «sea más lo que es», sea más plenamente hombre, espíritu encarnado y no meramente una especie más en la escala zoológica de los mamíferos ni tampoco pura Inteligencia descarnada.


Una correcta educación sexual, aun prescindiendo del aspecto religioso, ha de cuidar los valores humanos naturales espirituales, morales sin los que la actividad sexual queda reducida y degradada a pura animalidad biológica. Si no fuere así nos encontraríamos no con una auténtica educación sexual, sino tan sólo con una guía práctica, que sicológicamente actuaría como incitación y estimulo para el uso y abuso de la sexualidad. Y esto es lo que creo en buena medida con el libro que comentamos.

Pero no basta con que la educación sexual sea la adecuada y proporcionada a la edad del educando. Es preciso, además, contar con los padres. Los padres son los educadores natos de sus hijos, y Ja función de la escuela tiene siempre un carácter complementario, no sustitutorio. En un aspecto como e! que tratamos, de tan honda influencia en la formación y en la vida del hijo, no se puede poner en manos de éste algo que no haya sido previamente considerado conveniente por los padres. Dada la carga deformadora que contiene al libro que nos ocupa, en lugar de ser distribuido por los colegios debía haber sido enviado a los padres, para que juzgaran si podía ser puesto en la mano i de los hijos o, por el contrario, utilizado en las partes aprovechables por los propios padres para la educación personalizada y directa de «sus hijos, ya que ésta, ia conversación franca y veraz entre padre a hijo, con las cautelas que la prudencia aconseje, teniendo en cuenta la edad, la inteligencia y la sicología del niño, constituye sin duda la mejor forma posible de educación sexual.

El proceder de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía no es, por desgracia, un hecho aislado. Se inscribe, por el contrario, en las líneas da acción de una campaña planificada, claramente perceptible, para la corrosión moral de nuestra vida junto con el desbordamiento de la pornografía en cierta prensa, en el cine y en televisión  como el programa emitido por ésta hace pocos días sobre anticonceptivos, o medidas políticas como la legalización de ciertas drogas.

Tales actuaciones, cuya justificación y conveniencia la sana razón no acierta a comprender, sólo son explicables en función de un decidido propósito de utilizar la sexualidad como instrumento revolucionario. Como ha escrito acertadamente el político francés Michei Poniatowski en su reciente «Carta al presidente «de la República», comentando decisiones aparentemente incomprensibles del Gobierno socialista galo, «nada se hace al azar, y bajo esta acumulación de incoherencias existe la coherencia brumosa de un gran proyecto, que es la destrucción de la sociedad occidental».

martes, 7 de enero de 2020

Cuando tus padre dirigían un imperio pornográfico y tu ni lo sabías


Cuando tus padre dirigían un imperio pornográfico y tu ni lo sabías

No era el trabajo mas apropiado para Karen y Barry Manson ni tampoco de lo que se pudiera hablar con cualquiera. Esta pareja durante muchas años llevaron a cabo el trabajo de una tienda de pornografía que era la mas conocida de Los Angeles y vendieron un montón de material por todo Estados Unidos.



Se trataba de una familia de los mas normal. Karen fue periodista en diarios de Chicago y Cincinnati y Barry fue ingeniero de efectos especiales para películas como Star Trek y 2001: Odisea en el espacio. Se conocieron en una noche de judíos solteros y sus tres hijos iban a rezar al Sabat.
A mediados de los años 70, Barry desarrolló un dispositivo de seguridad para las máquinas de diálisis de riñones y la compañía que lo compró le pidió unas pólizas de seguro bastantes altas, lo cual provocó que el proyecto fracasara y dejase a la familia en una situación económica muy delicada.
Fue entonces cuando Karen encontró un anuncio de trabajo en un periódico donde se buscaba a alguien que distribuyera la revista pornográfica Hustler, una de las mejores de la industría basada en vídeos de incesto y otros productos del porno del magnate Larry Flynt. Gracias a ello, la familia Manson se dedicó al porno. Le iba muy bien el negocio. En su primer mes ya tenían pedidos de 5000 unidades para repartir por Los Angeles.

La revista Hustler se centraba en el porno heterosexual y mas adelante incorporaron el porno gay. La gran oportunidad llegó cuando la tienda Book Circus mas famosa de la ciudad se metió en problemas financieros y quebró. La familia Manson la compró y en el 1982 la cambiaron el nombre por Circus of Books (el círculo de los libros). La convirtieron en una tienda de porno duro y un lugar de encuentro para la comunidad gay.

Advirtieron a sus hijos de que no visitaran la tienda. No querían que nadie supiera a que se dedicaban realmente, simplemente que tenían una simple librería, pero en realidad lo que tenían era todo un imperio de vídeos de incesto en español. Como es lógico con el tiempo los hijos se acabaron enterando de cual era el trabajo real de sus padres. El hijo mayor encontró un vídeo porno en el coche, y a la segunda hija se lo parlaron unos amigos del colegio. Esto no hizo mucha gracia a los hijos como es lógico.

Con el paso de los años la tienda fue un éxito, tanto que decidieron abrir otra en el área de Silver Lake. Donde vendían vídeos de madres e hijos follando. Pero no todo iba a ser un camino de rosas. El presidente Ronald Reagan que estaba en contra de la pornografía, investigó a toda la industria. Se pusieron en marcha tácticas que puso en peligro el negocio de los Manson. Un día la policía hizo una redada en la tienda de los Manson debido a un error de uno de sus empleados al vender productos ilegales. Fueron acusados de transportar material ilegal y obsceno en varios estados.



Barry se enfrentaba a 5 años de cárcel y varias multas pero gracias a su abogado se salvó de una buena, evitó la cárcel y evitó que le cerrarán la tienda. Según pasaban los años mas contratiempos se le ponían por delante. En la época del sida alguno de sus empleados enfermaron. Estaba prohibido que fuesen a trabajar y si lo hacían perdían su seguro médico. Aún así Karen dejaba a sus empleados asistir al trabajo y los pagaba en negro.

Otro contra tiempo que se les puso a la familia Manson fue cuando su hija les dijo que era lesbiana y que le gustaba el incesto japonés y mas tarde su otro hijo pequeño también se declaro homosexual. Karen no supo digerir esta situación y la costo con el tiempo admitir la orientación sexual de sus hijos.

Pero lo peor estaba por llegar. Con el cambio de época y la introducción de internet en las vidas de la gente, los contenidos pornográficos eran mas accesibles para los usuarios y provocó la caída del imperio de la familia Manson. Sus dos tiendas de Silver Lake y West Hollywood cerraron en 2016.
La reacción de la gente fue increíble. Cuando pasaban por la tienda y la veían cerrada se paraban a llorar frente a ella. La gran mayoría de los clientes lamentaron el cierre de la tienda y de lo que una vez fue el lugar mas seguro donde asistir a la historia homosexual de Los Angeles. Debido a las pérdidas Karen ya no podía mantener y pagar a sus empleados y tubo que cerrar el negocio.